viernes, 7 de febrero de 2014

Five

El repiqueteo de la lluvia golpear contra las tejas el techo y las ventanas era lo único que se oía aparte de sus respiraciones. Ahí estaban, después de un camino zigzagueante. Juntos.

Jaejoong estaba recostado en el amplio colchón king size de su habitación. Las sabanas tan blancas como el mismo y un Changmin acomodado encima, empapado de pies a cabeza. Estaba lloviendo el día que se conocieron, al igual que la primera vez que hicieron el amor. Y hoy, de nuevo.

Changmin estiró una mano, recorriéndole el rostro como si quisiera grabarlo en su mente, memorizando cada milímetro de piel nívea y todos los lunares que la surcaban. Se veía reflejado en los ojos oscuros del rubio, con tanta claridad que se sintió entero. Como si la pieza que le faltaba para ser, estuviese allí en esa mirada que lo absorbía, que le hacía sentir cosquillas en el estomago y el corazón terriblemente acelerado. Había estado tanto tiempo corriendo sin querer detenerse, sin embargo no podía huir de lo que sentía. Nunca había estado tan asustado en su vida como en el preciso momento en el que salió de su casa dispuesto a decirle todo. Y estaba ahí, lo tenía acorralado y no sabía por dónde empezar. Aunque en realidad ¿Quién tenía acorralado a quien? Con ese pensamiento en la cabeza, se inclinó para besarlo, sin prisa. Dejó que sus labios acariciaran los contrarios, disfrutando su exquisita calidez y dulzura.

─ Te necesito como jure nunca necesitar a nadie en mi vida ─ habló por fin, respirando el mismo aire, incapaz de alejarse ─ ¿Tienes una idea de lo grave que eso?

─ ¿Significa que me amas? ─ preguntó Jaejoong, corriéndole un mechón de pelo húmedo que le ocultaba parte del rostro.

─ Significa que te amo ─ Changmin dejo salir esa afirmación, estirándose apenas, para besar la mano que lo acariciaba. ─ Y espero que tu sientas lo mismo porque tengo tanto miedo que se me va a salir el corazón, Jaejoong.

El mayor se mordió el labio, conteniendo una sonrisa.

─ Por su puesto que no siento lo mismo ─ Se apresuró a continuar no queriendo que llegara a malinterpretar sus palabras ─ Yo te amo más.

La risa del castaño inundo la estancia y al instante el otro lo acompaño, dejando que el sonido alegre, perfecto, los envolviera en su propia burbuja a prueba de todo. Jaejoong respiró contra sus labios, mirándolo como si pudiera encontrar en él mundos infinitos, galaxias, estrellas, todo, todo lo que amaba, en él.

─ ¿Changmin? ─ Sus manos estaban entretenidas en la amplia espalda, mientras el menor le dejaba tantos roces en el cuello con los labios como fuera posible.

─ ¿Mhm? ─ Murmuró este contra su piel.

─ Cuando nos casemos ─ pudo sentir la sonrisa en la boca del otro y contuvo el aliento antes de seguir. Lo adoraba ─ Quiero que sea en Julio.

─ ¿En Julio? Pero nosotros nos conocimos en Abril ─ Changmin comenzó a hacerle cosquillas con su respiración, cerca del lóbulo de la oreja.

─ Pero Julio es el mes en el que más llueve.

No tuvo necesidad de agregar nada más. El muchacho que seguía con la ropa empapada lo atrapó entre sus brazos acallando cualquier otra cosa que pudiese agregar, con un beso que bien podría haberle olvidar hasta de su propio nombre.

─ Tienes razón. Tiene que ser en Julio.

4 comentarios:

  1. Awwwww ;^; ya no vere a la lluvia como siempre ahora tendra ese recuerdo especial de este fragmento ♥

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  2. ainss que hermoso, la lluvia y todo lo demás.

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    1. Muchas gracias! adoro la lluvia, y ellos me inspiran

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